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Sacramentos

La pastoral universitaria de la USTA – Villavicencio, “Deus Caritas Est”, interesada por el bienestar de la vida cristiana de sus estudiantes se ha propuesto abrir un espacio para la preparación de sacramentos de toda la comunidad tomasina de tal manera que quienes no han recibido su bautismo, Eucaristía o el sacramento de la Reconciliación, puedan recibir la debida preparación durante algunos encuentros fijados dentro del semestre en curso en el que se encuentre la comunidad tomasina.

 

Dentro de los proyectos y tareas que se propone la pastoral es la de servir como medio de encuentro y vivencia de la vida cristiana. No se puede negar la riqueza insondable que se recibe al vivir una vida netamente sacramental, motivo por el cual se busca que quienes aspiran y desean vivir plenamente su compromiso cristiano lo hagan de la mejor manera.

 

La pastoral universitaria busca fortalecer la fe y la misma vida cristiana de quienes manifiestan seguir su proceso de iniciación cristiana. Es muy importante reconocer que esta institución se muestra como una familia que tiene muy presente la formación cristiana, la educación en valores y la experiencia de un Cristo vivo, real e inmerso en este contexto no sólo académico, sino también, humano.

 

Reconociendo que la vida cristiana no puede desligarse de la cotidianidad de la persona, se busca que desde el inicio de la preparación de los sacramentos quienes van a recibir los mismos comiencen a cuestionarse acerca de su vida e igualmente ir cambiando aquellas cosas que no les permiten mostrar lo que ellos realmente son. El testimonio es una de las principales acciones que se deben tener en cuenta, de lo contrario, se estaría negando lo que se está preparando.

 

La preparación se lleva a cabo en varias sesiones los días sábados en esta institución, de tal manera que no se interrumpa el horario académico o alguna otra actividad. Finalizando dicha preparación se realiza un acto penitencial con los padres de familia y padrinos de los confirmandos, previo a la celebración del Sacramento. En este acto penitencial se vive un verdadero momento de encuentro consigo mismo y con aquellas cosas que humanamente invaden al ser y que le hieren constantemente en un corazón que necesita del arrepentimiento y del perdón. El Espíritu Santo comienza a obrar a través del sacramento de la reconciliación y la luz de Cristo comienza a brillar en aquellos que habían fallado pero que nuevamente son recibidos por el amor del Padre del cual se habían apartado.

 

Al día siguiente del perdón y de la renovación, el Espíritu Santo se hace presente en el sacramento de la Confirmación, los bautizados se atreven a dar un sí radical al compromiso cristiano y entorno a la Eucaristía descubren que su entrega debe ser total al servicio de una Iglesia que les necesita ya que hacen parte de la misma.

 

Terminada la gran fiesta, se hace un pequeño brindis como expresión de alegría y congratulación con nuestros hermanos en Cristo y familia tomasina, dando a su vez gracias a Dios porque la misión ha comenzado en nuestros nuevos confirmados.

 

Como conclusión de este gran evento queda la invitación para que quienes han recibido el sacramento de la confirmación o alguno de los sacramentos, sigan una vida de oración y de participación en la Eucaristía, centro de la vida cristiana y fortaleza para seguir y cumplir con

la tarea de vivir el evangelio y anunciar esta Buena Nueva a quienes aun no conocen el camino de la salvación y de la inclusión en un Dios y Señor que a todos ama y a todos salva.